Ozempic, Mounjaro y análogos para la pérdida de peso. Una oportunidad de cambio vital real sólo en casos muy concretos si se hace de manera consciente.

          ¿Qué significa “de manera consciente”? Significa usar la cabeza para tomar la mejor decisión posible en función al contexto. Significa en el caso de una medicación…, saber por qué lo necesitas, qué efectos tiene en tu organismo y cuál es el beneficio. Y lamentablemente, no suele éste ser el caso.

Estos nombres que menciono en el título corresponden a un conjunto de medicamentos que están “revolucionando” el mundo de la pérdida de peso “sin un esfuerzo voluntario”. Y es que realmente, lo hagas mejor o peor, funcionan desde un punto de vista físico – estético.

Estos químicos de laboratorio actúan reduciendo tu apetito, aumentando tu sensación de saciedad cerebral; y por tanto, permiten que tu propio organismo “tire” de sí mismo. Que comas menos veces y menos cantidad, y que puedas obtener la energía de manera endógena, vaciando tus propios depósitos de grasa y reduciendo tu masa corporal.

          ¿Qué es lo llamativo y al mismo tiempo “alarmante”? Que la pérdida de peso suele ser proporcionalmente muy acelerada a corto plazo y nuestro cuerpo empieza a sufrir.

Son muy conocidos y numerosos sus efectos adversos como náuseas, vómitos, diarreas o estreñimiento, malestar abdominal, dolores generalizados… Y pocos explican desde una visión PNI (Psiconeuroinmunología clínica) los motivos que subyacen:

1.- TU CEREBRO SUFRE. Por un lado y para mí el más importante de todos, es la idea de que estás FORZANDO por la FUERZA a que el cuerpo pierda peso cuando es el CEREBRO el que NO LO PERMITE. Has leído bien, tu Cerebro. Es tu Sistema Nervioso Central el que da el visto bueno para ganar o perder kilos. ¿Y en base a qué? A tu genética, y sobre todo (en más de un 80%) a tu estilo de vida (tu mundo Físico, Emocional y Racional).

Esta es la situación… Vas a pincharte Ozempic o análogos, en un estado fisiológico en el que SIN PERMISO CEREBRAL, fuerzas los límites de tu biología. Tu cerebro subconsciente se alarma, activa el modo ALERTA; y es “lógico” que ante un contexto tal la manera que tenga tu Sistema de conectarse con tu parte racional sea a través del dolor generalizado, la pérdida de memoria y la dificultad para concentrarte.

2.- TUS ALMACENES DE GRASA SON «CÁRCELES» PARA LOS PATÓGENOS. El beneficio de la pérdida de masa corporal puede ser más costoso que tu ganancia vital. Me explico.

A muchas personas que atiendo en sesiones de PNI, cuyo motivo principal de consulta es el sobrepeso; les aclaro que su situación actual es la mejor solución posible que encuentra su cerebro para mantenerlo/a con vida. Y os puedo asegurar QUE ESTA IDEA CHOCA.

Supone completamente un cambio de paradigma en la comprensión del comportamiento metabólico de nuestro organismo, donde hasta hace años se excluía al cerebro de la ecuación.

La pregunta entonces sería… ¿Por qué tu cerebro hace esto?

Para entenderlo quisiera aclarar que como seres vivos, estamos expuestos a un mundo lleno de “bichos” (patógenos), que pueden atravesar nuestras barreras corporales y penetrar en la sangre. Es gracias a la acción inmune del tejido adiposo (nuestros almacenes de grasa), que estos patógenos son atrapados y encarcelados (tejido adiposo = cárcel para los patógenos), retirándolos de la sangre y evitando una infección o sobreactivación inmunitaria de manera constante (base de la totalidad de las patologías crónicas).

Comprenderás que si FUERZAS con estos medicamentos el vaciado de la grasa, muchos “bichos” podrán de nuevo esparcirse a diversos tejidos del organismo. Está demostrado científicamente que tras procesos de infartos, accidentes cerebrovasculares (AVC), patologías neurodegenerativas (Alzheimer, Parkinson…), patologías autoinmunes y ciertos cánceres ¹; se encuentran como factor de riesgo la presencia de estos patógenos.

3.- TUS TEJIDOS MÁS IMPORTANTES DEPENDEN AL 100% DE LA GRASA. Esta acelerada y forzada pérdida de masa grasa puede afectar a tejidos clave como son el cerebro (conformado esencialmente por grasa), las vísceras abdominales (sostenidas por grasa), la columna vertebral (pura grasa en su formación y sostén)… El dolor será el mecanismo principal con el que el cuerpo te informe de que algo menos fisiológico está pasando.

 

          No intento asustar. Sí, generar conciencia ante estos medicamentos. Pueden ser muy beneficiosos en casos muy muy concretos; si NO son tomados como “chuches” como ocurre con otros del tipo inhibidores de la acidez gástrica (Omeoprazol, Almax), antiinflamatorios o analgésicos; y si el proceso está acompañado por un profesional de la Salud especializado en PNI.

                            El Cambio siempre es Posible, Duradero y Vital cuando se hace de manera Consciente.

 

  1. (Oral bacteria and Intestinal dysbiosis in colorectal cancer. Ioannis Koliarakis, Ippokratis Messaritakis, Taxiarchis Konstantinos Nikolouzakis, George Hamilos, John Souglakos and John Tsiaoussis.)
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