Te traigo algo no tan conocido y esencial para tu vida. Conocerás el “famoso” eje Intestino – Cerebro y la CIENCIA nos habla de otros como el eje Piel – Cerebro o el Inmune – Cerebro. Hoy quiero compartirte aquel eje que marca tu camino de vida y lo materializa. Te hablo del eje Corazón – Cerebro.
Tu Corazón posee inteligencia. Cuando hablo del corazón tanto me refiero al órgano como tal como a la parte energética, espiritual o álmica de éste. Este corazón recoge el 90% de toda la información de tus células.
Tu Cerebro se encarga de con el mensaje del corazón, llevar a cabo ese camino. En otras palabras, cuando tomas acción desde el Amor, tu Cuerpo NO Duele.
¿No te parece bonito? A mí me maravilla.
Como seres humanos, estamos expuestos a tantos factores externos como son la educación familiar recibida, el entorno escolar, laboral o social; que mantener esta conexión corazón -cerebro se hace muchas veces realmente tortuoso.
Lo observo día a día en la consulta. Recibo tantas historias de vida complejas en forma de síntomas, dolores, patologías… que mi trabajo consiste en poder guiar y acompañar a la persona en poder conectar de nuevo consigo misma.
Y es que el ritmo de esta sociedad en la que estamos te impulsa hacia una ruptura en esta comunicación corazón – cerebro.
Terminas actuando más desde la razón sin escuchar al corazón. No coges el camino del Amor. ¿Y que ocurre después? Que sin Amor, tu cuerpo duele. Sin Amor, “mueres”. Pierdes tu rumbo y tomas decisiones desde la supervivencia, donde el miedo y la soledad toman protagonismo.
Como recomendación, te invito a PARAR para poder sentir y reflexionar desde dónde haces lo que haces. Permítete que tu Cerebro sea el aliado que tu Corazón necesita.
Te guío y acompaño en tu proceso de reconexión contigo mismo/a. Para que exista coherencia entre lo que sientas, piensas, dices y haces.
